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PFAS en Europa

La presión regulatoria sobre los PFAS (sustancias per- y polifluoroalquiladas) se ha intensificado notablemente en los últimos meses en Europa. Lo que empezó como una revisión técnica en torno a sustancias persistentes, bioacumulables y tóxicas ha derivado en un debate regulatorio de primer orden que implica riesgos, obligaciones y retos operativos inmediatos para todos los sectores industriales, incluida la industria de fragancias y aromas.

 

¿Qué son los PFAS y por qué están bajo escrutinio?

 

Los PFAS comprenden una familia de más de 10.000 compuestos químicos sintéticos ampliamente utilizados por sus propiedades únicas: repelencia al agua y al aceite, estabilidad térmica y química y resistencia al deterioro.

Se encuentran en espumas contra incendios, envases alimentarios, textiles, recubrimientos, cosméticos, productos de limpieza y procesos industriales.

El problema es su alta persistencia en el medio ambiente (motivo por el cual se les conoce como “químicos eternos”) y su potencial toxicidad para la salud humana.

Diversas agencias europeas y estudios científicos han vinculado la exposición a ciertos PFAS con efectos negativos sobre la salud.

 

Regulación europea: avance hacia la prohibición

En enero de 2023, la Agencia Europea de Sustancias Químicas (ECHA) recibió una propuesta conjunta de Alemania, Dinamarca, Países Bajos, Noruega y Suecia para restringir el uso de PFAS en virtud del Reglamento REACH. La propuesta, que sigue en proceso de evaluación por los comités científicos de ECHA, plantea una prohibición amplia que afectaría a miles de compuestos PFAS, permitiendo solo algunas exenciones transitorias para usos sin alternativa técnica viable.

Mientras tanto, algunos Estados miembros han tomado la delantera en aplicar medidas más estrictas.

 

Francia: pionera en la restricción de PFAS en cosmética

Desde el 1 de enero de 2026, Francia ha activado el Decreto n.º 2025-1376, que prohíbe la fabricación, importación y exportación de productos cosméticos que contengan PFAS por encima de niveles residuales mínimos. Esta medida, que refuerza la legislación adoptada en 2025, marca un antes y un después en la regulación de ingredientes en cosmética.

Francia ha justificado esta decisión en base a criterios de salud pública, sostenibilidad y coherencia con la Estrategia Química Europea para la Sostenibilidad (CSS). Además, refuerza su papel histórico como pionera en legislar en el seno de la Unión Europea.

 

¿Cómo afecta esta normativa al sector F&F?

 

Los PFAS no son componentes en formulaciones, pero sí podrían aparecer como contaminaciones cruzadas en el proceso de fabricación de ingredientes o durante el proceso en reactores o materiales de envasado. Además, algunas sustancias con estructura fluorada podrían estar sujetos a vigilancia, especialmente si su perfil de persistencia no ha sido evaluado adecuadamente, la buena noticia es que en nuestro sector no se utilizan como tal, pero podrían existir contaminaciones de impurezas durante los procesos de fabricación.

Para las empresas que comercializan en Francia, el cumplimiento es ya obligatorio. No basta con seguir la normativa europea general, aún en fase de revisión: la adaptación a la normativa francesa debe ser inmediata, con revisión de fichas de seguridad, análisis de trazabilidad e incluso reformulación en algunos casos.

Por su parte, fuera de la Unión Europea, Reino Unido ha publicado su esperado Plan PFAS, una estrategia nacional que establece el rumbo regulador sin imponer aún restricciones inmediatas, pero sí anticipando una regulación progresiva. El plan se articula en torno a tres pilares: comprender las fuentes de PFAS, abordar sus rutas de exposición a lo largo del ciclo de vida del producto y reducir la exposición continua a personas y al medio ambiente. Se priorizarán aquellos PFAS con alto volumen de uso, persistencia ambiental y toxicidad demostrada, con reconocimiento explícito para usos críticos (médico, climático, seguridad).

UK REACH será la principal vía reguladora. Se prevén decisiones sobre restricciones en espumas contra incendios para 2027, nuevas inclusiones en la lista de sustancias SVHC desde 2026 y una convergencia progresiva con la regulación europea hacia 2028. Además, el plan contempla reforzar el control ambiental, establecer umbrales legales para agua potable y alimentos, gestionar la contaminación heredada, y fomentar activamente la innovación en alternativas libres de PFAS, con apoyo desde la contratación pública y la colaboración industria-investigación.

 

PFAS y el Reglamento de Cosmético: ¿qué podemos esperar?

La próxima revisión del Reglamento de Cosméticos de la UE probablemente incorporará restricciones adicionales sobre PFAS, en línea con el enfoque de sustancias preocupantes. IFRA y otras organizaciones sectoriales ya han manifestado su preocupación ante una posible sobrerregulación que afecte a ingredientes seguros por asociación estructural y no por evidencia toxicológica específica.

Además, se espera que la Comisión Europea publique en 2026 una lista prioritaria de PFAS para evaluación acelerada, lo cual podría condicionar el uso de ciertas sustancias fluoradas incluso cuando no se trate de compuestos típicamente persistentes o bioacumulables.

 

¿Qué puede hacer la industria ahora?

Ante este contexto, desde AEFAA recomendamos a las empresas asociadas:

  1. Auditar la presencia de PFAS a sus proveedores de ingredientes, materiales auxiliares y envases.
  2. Revisar la conformidad con los requisitos del decreto francés, especialmente si se comercializa en ese país.
  3. Monitorizar la evolución normativa de la propuesta de restricción general bajo REACH.
  4. Evaluar posibles alternativas a PFAS en usos no esenciales o reformulables.
  5. Participar en consultas públicas y grupos de trabajo sectoriales para defender un enfoque proporcionado, basado en ciencia y análisis de riesgo.

 

La transición hacia productos libres de PFAS no debe afrontarse como una simple eliminación de ingredientes, sino como un proceso técnico, estratégico y gradual, lo que requiere coordinación sectorial, anticipación y colaboración con autoridades reguladoras.

 

Desde AEFAA seguiremos informando puntualmente sobre los avances legislativos, participando en los foros europeos correspondientes y acompañando a nuestros asociados en este proceso de adaptación normativa.

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